
La historia de Kalvin Phillips en el Manchester City es una de las más amargas que ha vivido el fútbol inglés en los últimos años, y su experiencia sirve como lección para cualquier jugador que aspire a dar el salto a un club de élite sin garantías de protagonismo.
Tras ocho temporadas siendo uno de los pilares del Leeds United, Phillips fue parte fundamental del ascenso a la Premier League y de la memorable campaña de Inglaterra en la Eurocopa 2021, donde los 'Tres Leones' llegaron hasta la final. Con ese bagaje, su fichaje por el City en el verano de 2022 parecía el trampolín definitivo hacia la cima.
Sin embargo, todo fue al revés. Nada más llegar al Etihad, el centrocampista se encontró con una lesión de hombro que lo alejó de los terrenos de juego durante casi tres meses. Cuando por fin pudo volver, el Mundial de Qatar ya estaba a la vuelta de la esquina, y la competencia con Rodri por el puesto de pivote defensivo era prácticamente imposible de ganar.
El golpe definitivo llegó en diciembre, cuando Pep Guardiola lo excluyó del equipo para el partido ante el Liverpool y lo acusó públicamente de llegar con sobrepeso y sin la condición física necesaria para entrenar. Las palabras del técnico catalán cayeron como un jarro de agua fría sobre el jugador.
Mientras Phillips permanecía al margen, el City completó una temporada histórica: ganaron la Premier League, la FA Cup y la Champions League, con Rodri anotando el gol definitivo en la final ante el Inter de Milán. El español consolidó su estatus como el mejor pivote del mundo, y Phillips quedó relegado al olvido.
En 2024, cedido en el Ipswich Town, el propio Phillips reconoció que los comentarios de Guardiola lo dejaron "frustrado". Una historia de caída libre que ningún jugador querría repetir.
Fuente original: BBC Sport Football