
Un pequeño aficionado del Manchester United de tan solo seis años se ha convertido en el rostro más conmovedor de la polémica campaña que el club ha lanzado contra la reventa ilegal de entradas. Ruairi, quien ejerció como mascota del equipo durante la pasada temporada en un partido contra el Crystal Palace y acompañó al equipo en desplazamientos a Sevilla, Estambul y Bilbao, se ha visto atrapado en el fuego cruzado de esta medida disciplinaria.
Su madre, Katie, explicó que el pequeño lleva abono en Old Trafford desde que nació y asiste con regularidad a los partidos como local, visitante e incluso en competición europea. El fútbol y el Manchester United son, según sus palabras, "todo lo que hacemos" como familia. Katie relató que conoció a su marido precisamente en Old Trafford y que ella misma lleva casi dos décadas siendo abonada, al igual que lo fue su difunta madre y el resto de sus hermanos.
"Desde que aprendió a caminar, siempre ha tenido un balón en los pies", confesó Katie, describiendo a su hijo como un auténtico apasionado del fútbol. La restricción impuesta por el club ha generado una enorme repercusión en redes sociales: una publicación en X en la que Katie alertaba de que la situación "le rompería el corazón" al niño ha superado los 1,3 millones de visualizaciones.
La madre reconoció que aún no ha informado a Ruairi de la sanción, porque "no puedes cargar con eso a un niño de seis años". Con resignación, confirmó que el primer partido de la temporada ya lo perderán con certeza. "Miré a su padre y le dije: '¿Cómo pueden quitarle esto?'", concluyó visiblemente afectada.
Fuente original: BBC Sport Football