
La crisis que sacude a la FIFA no tiene precedentes y las consecuencias aún son impredecibles. Tras el rechazo frontal de la UEFA a las propuestas de Gianni Infantino, la Concacaf —que agrupa a las federaciones de América del Norte y Central, y que precisamente organizó el último Mundial— se sumó a la ofensiva, con sus 41 miembros rechazando en bloque los planes del presidente suizo.
La indignación no se limita a las instituciones. La presidenta de la Federación Inglesa, Debbie Hewitt, vicepresidenta de la FIFA, alzó la voz en la reunión de emergencia convocada por la UEFA el jueves. El escocés Mike Mulraney, presidente de la Federación Escocesa y también presidente del comité de finanzas de la FIFA, respaldó sin fisuras la postura europea. El denominador común entre todos los críticos es la furia por la ausencia de consulta y diálogo por parte de Infantino, incluso con sus propios compañeros en la FIFA.
La respuesta del máximo organismo del fútbol mundial fue publicar un comunicado asegurando que la consulta "fue interrumpida por informaciones erróneas en los medios", reafirmando su compromiso con un proceso "abierto y democrático".
Infantino, presidente desde 2016 tras derrotar al jeque Salman por 115 votos a 88, aspiraba a un cuarto mandato en marzo sin oposición. Sin embargo, la situación ha cambiado radicalmente. Fuentes cercanas a la Concacaf señalan que la mayoría de sus miembros han perdido o están perdiendo la confianza en su liderazgo, y ahora se baraja la posibilidad de presentar un candidato alternativo.
El nombre de Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG y máximo responsable de los Clubes de Fútbol Europeos, ha surgido con fuerza. El qatarí lideró la expansión de la organización a más de 800 clubes tras el fiasco de la Superliga europea en 2021. Sin embargo, según fuentes próximas al dirigente de 52 años, no tiene ningún interés en el cargo.
El último presidente de la FIFA en perder unas elecciones fue el inglés Sir Stanley Rous, derrotado por el brasileño João Havelange en 1974. Lars-Christer Olsson, exdirector ejecutivo de la UEFA, fue categórico: "Creo que sería un nuevo comienzo para el fútbol" si Infantino abandonara el cargo.
Fuente original: BBC Sport Football