
Harry Kane vivió una temporada histórica en la Bundesliga, anotando 61 goles en todas las competiciones. Sin embargo, el tiempo juega en su contra: el delantero del Bayern Munich cumplirá 33 años el próximo 28 de julio.
El capitán inglés, quien marcó seis goles en el Mundial, reconoció tras la eliminación ante Argentina que hablar de su participación en el Mundial 2030 era "prematuro". No obstante, su presencia en la Eurocopa 2028 en suelo inglés parece garantizada, y levantar un trofeo en casa podría convertirse en el broche de oro de su carrera internacional.
El verdadero dolor de cabeza para Thomas Tuchel es encontrar un plan B creíble. Phil Foden tuvo una oportunidad como falso nueve ante Uruguay en marzo, pero su rendimiento fue tan discreto que terminó fuera de la convocatoria mundialista. Ollie Watkins e Ivan Toney viajaron al torneo, pero apenas sumaron minutos anecdóticos: Watkins jugó seis minutos ante Panamá, mientras que Toney solo vio acción en los últimos compases del partido contra Argentina.
Esta dependencia excesiva de Kane resulta preocupante de cara al futuro. Con Watkins y Toney rozando los 30 años, y con Dominic Solanke y Dominic Calvert-Lewin como únicas alternativas recientes, el panorama generacional no es alentador. En la Premier League la pasada temporada, Watkins fue el máximo goleador inglés con apenas 16 tantos, seguido de Calvert-Lewin con 14 y un veterano Danny Welbeck con 13.
La gran esperanza era Eddie Nketiah, máximo goleador histórico de la sub-21 inglesa, pero su paso por Crystal Palace ha sido decepcionante: apenas cinco goles en dos temporadas. Liam Delap, con 23 años y 12 goles en Ipswich la pasada campaña, podría ser la apuesta de futuro si logra consolidarse en Chelsea o en un nuevo destino.
Todo apunta a que este problema generacional podría trasladarse al siguiente seleccionador. Tuchel, por ahora, tiene a Kane, y eso parece suficiente para sus planes inmediatos.
Fuente original: BBC Sport Football