
Corría el año 2010 cuando una España repleta de estrellas conquistaba el Mundial de Sudáfrica con aquel golpe de Andrés Iniesta en la prórroga ante Países Bajos. Dieciséis años después, una selección más discreta pero igual de efectiva ha vuelto a plantarse en la gran final del fútbol mundial.
Los nombres quizás no suenan con la misma resonancia de antaño, pero el equipo de Luis de la Fuente tiene un objetivo claro: igualar la hazaña de la generación dorada y levantar el trofeo por segunda vez el domingo 19 de julio.
Los paralelismos entre ambas generaciones son llamativos. Ambas llegaron a su respectivo Mundial habiendo conquistado la Eurocopa dos años antes. En 2010, solo tres jugadores del once titular no habían estado en la Euro 2008. En 2026, únicamente dos de los que comenzaron la semifinal ante Francia no formaron parte del equipo campeón en Alemania 2024.
Curiosamente, el grupo actual tiene una edad media superior a la del equipo de Vicente del Bosque en 2010, con 27,8 años frente a 26,7, aunque atesoran menos experiencia internacional: 33 internacionalidades de media contra las 56 de aquella mítica plantilla.
España no había ganado un partido de eliminatorias mundialista desde el título de Sudáfrica hasta esta aventura. La racha de 37 partidos sin perder de la selección de De la Fuente es impresionante, igualando el récord mundial que ostentaba Italia, aunque se descuente la derrota en la tanda de penaltis ante Portugal en la final de la Nations League del año pasado.
Además, esta España es el primer equipo en la historia en mantener la portería a cero en seis partidos consecutivos dentro de un mismo Mundial, un registro que habla de la solidez defensiva de un conjunto que tal vez no deslumbra tanto como sus predecesores, pero que compite con una disciplina y una hambre igualmente formidables.
Fuente original: BBC Sport Football