StatsScout

El Mundial desata una oleada de 55.000 mensajes de odio contra Lamine Yamal y la selección francesa

Marca Fútbol
El Mundial desata una oleada de 55.000 mensajes de odio contra Lamine Yamal y la selección francesa

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha encendido las alarmas tras registrar cerca de 55.000 mensajes de odio difundidos en redes sociales durante el transcurso del último Mundial de fútbol. Los principales blancos de estos ataques fueron el joven internacional español Lamine Yamal y los jugadores de la selección francesa.

Según informó el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, más de la mitad de esos mensajes —concretamente el 52%— guardaban relación directa con el torneo, y fueron registrados entre el 11 de junio y el 21 de julio. Yamal, de padre marroquí y madre ecuatoguineana, recibió una avalancha de comentarios discriminatorios vinculados a su origen e identidad. Francia, por su parte, fue atacada por contar con numerosos jugadores de ascendencia extranjera en sus filas.

La final entre España y Argentina actuó como catalizador de la violencia online. Los ataques hacia la población hispanoamericana, que representaron un 15% del total, se dispararon precisamente durante ese encuentro. El grupo más señalado fue el procedente del norte de África, que concentró el 66% de los mensajes, con especial saña hacia los seguidores de Marruecos. Un 13% adicional apuntó directamente contra personas musulmanas, reproduciendo estereotipos y discursos de exclusión.

En cuanto al contenido de estos mensajes, el informe revela datos especialmente preocupantes: el 74% incluía lenguaje deshumanizador, el 50% recurría a expresiones explícitamente violentas y un 14% llegaba a incitar a la agresión física. Además, el 40% de los discursos señalaba a personas migrantes o de ascendencia extranjera como un "lastre" para la sociedad, y un 15% pedía directamente su expulsión del territorio español.

La conclusión del OBERAXE no deja lugar a dudas: el fútbol puede convertirse en un escenario propicio para la propagación de prejuicios racistas y xenófobos que van mucho más allá del deporte.

Fuente original: Marca Fútbol