
El entrenador del St Mirren, McLeish, tendrá que responder ante las autoridades futbolísticas escocesas tras las polémicas declaraciones que realizó sobre el árbitro Murdoch al término de un partido cargado de tensión y controversia.
El encuentro estuvo marcado por dos decisiones arbitrales que encendieron la mecha del debate. En primer lugar, el colegiado anuló un gol al St Mirren, actual campeón de la Copa, al considerar que Eseosa Sule había cometido falta sobre el portero Aston Oxborough antes de que Samuel Ramos batiera la red. Una decisión que dejó helado al banquillo local.
El golpe definitivo llegó dos minutos antes del pitido final, cuando el árbitro señaló penalti a favor del Dunfermline tras estimar que Marcus Fraser había derribado a Keith Bray dentro del área. Chris Kane no falló desde los once metros y selló así el resultado para los visitantes.
Pese a la derrota, el St Mirren logró clasificarse como líder de su grupo, mientras que el Dunfermline avanzó como segundo. Sin embargo, el tropiezo tuvo consecuencias directas: el equipo perdió la condición de cabeza de serie para los dieciseisavos de final y, como consecuencia, le tocó en el sorteo medirse como visitante ante el Rangers.
McLeish intentó restar hierro al asunto asegurando, según informó el St Mirren Mercury, que su comentario sobre Murdoch fue realizado "con ironía" y no pretendía ser una crítica directa. Por su parte, el club emitió un comunicado escueto en el que afirmó que evaluarán el expediente disciplinario antes de decidir sus próximos pasos, y que de momento no harán declaraciones adicionales al respecto.
Fuente original: BBC Sport Football