
La FIFA introducirá una novedad llamativa en la final del domingo entre Argentina y España: entregará anillos de campeón al estilo de las grandes ligas estadounidenses. Una tradición arraigada en el deporte norteamericano, donde la NFL premia a los ganadores del Super Bowl con esta distinción, que ahora llega al fútbol mundial.
Treinta anillos serán entregados a los jugadores y cuerpo técnico del equipo campeón, mientras que otros 1.996 ejemplares saldrán a la venta para los aficionados. Cada pieza lucirá una réplica en miniatura del trofeo de la Copa del Mundo y una inscripción grabada en la banda interior.
El encargado de entregar el trofeo será el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuya asistencia ha sido confirmada tanto por el propio Gianni Infantino como por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. Llamativamente, Trump no ha presenciado ninguno de los 102 partidos disputados hasta ahora en este Mundial, incluidos los encuentros de la selección anfitriona estadounidense, que cayó eliminada ante Bélgica en los octavos de final por un contundente 4-1.
Precisamente esa eliminación estuvo rodeada de polémica. Trump llamó personalmente a Infantino para solicitar la revisión de la tarjeta roja recibida por el delantero Folarin Balogun, y la FIFA terminó levantando su sanción automática, permitiéndole jugar contra Bélgica. La decisión generó una fuerte controversia sobre la integridad del torneo, especialmente porque ni Francia ni Inglaterra obtuvieron el mismo trato al apelar incidentes similares. Ninguna otra roja o amarilla ha sido suspendida durante este campeonato.
Por otro lado, una alerta meteorológica por calidad del aire en Nueva York, provocada por los incendios forestales en Canadá, mantiene en alerta a la organización, aunque de momento no hay indicios de que el partido en el MetLife Stadium vaya a verse afectado.
Fuente original: BBC Sport Football