
Oliver Glasner llega a Nottingham Forest con una misión clara: cambiar la identidad de un equipo que el pasado curso mostró demasiadas limitaciones ofensivas. El austriaco, que en febrero de 2024 tomó las riendas del Crystal Palace cuando el club languideció en el puesto 15, logró una remontada espectacular que culminó con el décimo puesto, ganando seis de los últimos siete encuentros ante rivales de la talla del Liverpool, el Manchester United o el Aston Villa.
Sin embargo, Glasner ha dejado claro que su nuevo proyecto no será una copia del trabajo realizado en Selhurst Park. "No estamos aquí para ser el Palace 2", afirmó el técnico, quien tampoco ha prometido de entrada el sistema de tres centrales que tan bien le funcionó en Frankfurt. Prefiere conocer primero a sus jugadores y adaptar el esquema a sus cualidades, aunque mantiene que los patrones de juego y la filosofía serán los mismos de siempre.
Las cifras revelan el margen de mejora disponible. El Palace de Glasner fue el equipo que atacó con mayor velocidad de toda la Premier League la pasada temporada, con una media de 2,00 m/s, mientras que el Forest apenas alcanzó los 1,80 m/s, ocupando el decimotercer puesto. En cuanto al juego hacia atrás, el Forest lideró el campeonato en porcentaje de pases hacia atrás, con un 17,1%, frente al 14% del Palace, el dato más bajo de la liga.
El aspecto cruzado también sufrirá una transformación notable: el Forest ejecutó 628 centros la temporada pasada, el segundo registro más alto, mientras que el Palace apenas completó 417, tercero por abajo. Glasner no malgasta tiempo cuando su equipo se aproxima al área rival, lo que explica por qué el Palace generó 29 ocasiones claras más que el Forest, pese a marcar menos goles.
Con jugadores como Morgan Gibbs-White, Omari Hutchinson, Chris Wood e Igor Jesús, el técnico austriaco tiene herramientas suficientes para imprimir su sello. El Forest está a punto de volverse más vertical, más directo y, sobre todo, más ambicioso.
Fuente original: BBC Sport Football