
Pep Guardiola ha dicho no a la selección italiana. El técnico catalán, que abandonó el Manchester City este verano tras una década en el club, ha comunicado a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) su decisión de no asumir el cargo de seleccionador de la Azzurra.
La noticia llega después de que el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, confirmara a principios de semana que se habían mantenido conversaciones con Guardiola y que la federación estaba dispuesta a hacer "excepciones" en materia salarial para atraerlo. El director técnico Paolo Maldini también reveló este jueves que Italia contactó primero con Carlo Ancelotti, quien actualmente dirige a Brasil y ha decidido continuar en ese puesto.
Ante la negativa de ambos candidatos de primer nivel, Guardiola ha optado por mantener su plan inicial: tomarse un descanso del fútbol para descansar, pasar más tiempo con su familia y viajar. Y eso a pesar de que la FIGC le ofreció no solo un salario millonario, sino también la posibilidad de moldear el cargo prácticamente a su medida, en un intento desesperado por seducir a uno de los entrenadores más exitosos del mundo para liderar a una selección que no ha logrado clasificarse para los últimos tres Mundiales consecutivos.
Con Guardiola fuera del tablero, el gran favorito para ocupar el banquillo italiano es ahora Andrea Pirlo, histórico mediocampista de la Azzurra y actual entrenador del United FC de Dubái. El exjugador tendría la misión de guiar a Italia en la Liga de Naciones, donde enfrentará a rivales de peso como Francia, Bélgica y Turquía, y posteriormente intentar sellar la clasificación para la Eurocopa 2028.
Fuente original: BBC Sport Football