La llegada de Andoni Iraola al banquillo del Liverpool generó una ola de expectativa e ilusión en Anfield. El técnico vasco, que dejó huella en el Bournemouth al llevar al club a competiciones europeas por primera vez en su historia —mérito que le valió una nominación al premio al mejor entrenador de la Premier League—, fue anunciado como nuevo responsable técnico del conjunto 'red' a principios de junio, convirtiéndose en el candidato ideal para suceder a un Arne Slot que dejó dudas en su etapa.
Tras meses de especulaciones que lo vinculaban con el Milan, el Bayer Leverkusen o el Crystal Palace, Iraola puso rumbo a Liverpool con una misión clara: devolver la competitividad a un equipo que vivió una temporada agridulce pese a una importante inversión en el mercado. En su primera comparecencia ante los medios, el entrenador dejó claro su sello: "No me gustaría perder nuestra identidad, la intensidad, la agresividad y la organización".
Sin embargo, el camino se presenta lleno de obstáculos. En el apartado ofensivo, la marcha de Mohamed Salah y la lesión de larga duración de Ekitiké, que no se espera hasta enero como mínimo, han dejado la delantera muy corta de efectivos. Los únicos refuerzos hasta el momento son el central francés Jérémy Jacquet, fichado por 63 millones procedente del Stade Rennes como reemplazo de Konaté —quien se marchó libre al Real Madrid—, y el delantero español Víctor Muñoz, adquirido por 40 millones en pleno Mundial. Iraola reconoció públicamente la necesidad de incorporar un extremo, aunque los nombres de Diomande y Barcola, que sonaron con fuerza, no parecen acabar en Anfield.
En defensa, la situación tampoco es cómoda. Van Dijk, Gomez, Leoni —aún recuperándose de una lesión de cruzado— y Jacquet conforman una zaga con pocas garantías de profundidad. En los laterales, tanto Bradley como Frimpong generaron dudas la temporada pasada, mientras que Kerkez apunta a ser titular en el carril izquierdo.
Otra tarea prioritaria para Iraola es recuperar el mejor nivel de sus fichajes estrella del verano anterior: Florian Wirtz, que solo registró 7 goles y 10 asistencias en 49 partidos, y Alexander Isak, limitado a poco más de 1.000 minutos por una fractura en el peroné. Entre ambos, el Liverpool desembolsó 270 millones en 2025.
El debut del técnico llegó este domingo en pretemporada ante el Sunderland, con victoria por 4-2 gracias a los goles de Morrison, Szoboszlai, Chiesa y Koumas. Una primera toma de contacto que dejó protagonismo a la cantera, pero que apenas araña la superficie de los grandes retos que aguardan a Iraola en Anfield.
Fuente original: Marca Fútbol