El futuro de Julio Díaz sigue siendo una incógnita, aunque no por falta de pretendientes. El lateral izquierdo ha sonado para varios clubes en las últimas semanas —primero el Elche, luego el Levante y ahora el Sevilla— pero el Atlético de Madrid no tiene ninguna intención de precipitar su salida. La razón es sencilla: con semejante lista de interesados, el club rojiblanco puede permitirse esperar para sacar el máximo partido de la operación.
Lo más llamativo del caso es que el propio jugador ya habría alcanzado un acuerdo personal con el Sevilla por cuatro temporadas. Sin embargo, esto no garantiza nada. Hace apenas una semana, todo apuntaba a que su destino sería el Levante, hasta que el interés del conjunto hispalense cambió por completo los planes. En el mundo del mercado de fichajes, nada es definitivo hasta que se firma.
El Sevilla emerge ahora como favorito, especialmente si Oso termina saliendo hacia el Olympiacos, lo que generaría una necesidad urgente en el lateral zurdo sevillista. Pero el Atlético observa esta cadena de movimientos con absoluta calma.
Y es que Simeone llegó a apostar por Díaz el pasado curso, brindándole cuatro titularidades y un total de 311 minutos en el primer equipo, además de ser uno de los referentes del filial. El técnico argentino elogió públicamente sus condiciones, lo que no ha pasado desapercibido para nadie en el mercado.
La fórmula que maneja el Atlético pasa por vender el 50% de sus derechos, con lo que ingresaría dinero en caja sin perder la titularidad completa del jugador y evitaría además los límites reglamentarios en materia de cesiones. Mientras tanto, Julio Díaz sigue entrenando con el grupo a las órdenes de Simeone, sin presas y con muchas opciones sobre la mesa.
Fuente original: Marca Fútbol