
La Federación Inglesa de Fútbol (FA) ha anunciado un endurecimiento significativo de sus normativas disciplinarias para la nueva temporada, estableciendo una sanción mínima de 10 partidos para cualquier jugador declarado culpable de conductas discriminatorias.
Hasta ahora, el reglamento contemplaba suspensiones de entre 6 y 12 encuentros para las denominadas "infracciones agravadas" recogidas en la Regla E3.2 de la FA, que regula el comportamiento inapropiado relacionado con el origen étnico, el color de piel, la raza, la nacionalidad, la religión, el sexo, el género, la reasignación de género, la orientación sexual o la discapacidad.
Con la nueva medida, el umbral mínimo de castigo se eleva a 10 partidos, lo que supone un mensaje claro de la institución en su lucha contra la intolerancia dentro del deporte. Además, la sanción no afecta únicamente a los futbolistas, sino que también se extiende a los entrenadores y a cualquier persona ubicada en el área técnica durante los encuentros.
La FA ha subrayado que este cambio forma parte de su compromiso institucional con "lograr un fútbol libre de discriminación", una apuesta firme por construir un entorno más seguro e inclusivo en todos los niveles del juego inglés.
Fuente original: BBC Sport Football