El éxito del Mundial celebrado en Estados Unidos ha servido como catapulta para que la Major League Soccer dé un paso decisivo hacia una transformación profunda. La liga norteamericana se prepara para afrontar uno de los períodos de cambio más significativos de su historia, con dos grandes novedades en el horizonte.
Por un lado, la MLS planea realizar una transición en su calendario competitivo, abandonando el esquema verano-primavera para adoptar un formato primavera-verano, alineándose así con las principales ligas europeas. Este cambio estructural busca mejorar la competitividad del torneo y facilitar la integración con los calendarios internacionales.
Por otro lado, la liga también deberá afrontar la salida de Don Garber, quien ha ejercido como Comisionado durante décadas y es considerado una de las figuras más influyentes en el crecimiento de la MLS. Su partida marca el fin de una era y abre un nuevo capítulo en la conducción de la competición.
La celebración del Mundial en suelo estadounidense actuó como un escaparate global que elevó el perfil del fútbol en el país, generando un entusiasmo sin precedentes entre aficionados y patrocinadores. La MLS no quiere desaprovechar ese impulso y trabaja para consolidar los avances conseguidos durante el torneo.
Con estos movimientos, la liga busca posicionarse de manera más sólida en el panorama futbolístico mundial, atrayendo talento de primer nivel y ampliando su audiencia tanto dentro como fuera de las fronteras estadounidenses.
Fuente original: ESPN Soccer