
La Liga de Expansión mexicana arranca una nueva temporada con rostro renovado. El campeonato de plata del fútbol mexicano atraviesa una transformación significativa que incluye cambios en su reglamento, nuevas franquicias y la salida de algunos clubes históricos.
El punto más polémico de esta reestructuración es la eliminación definitiva del sistema de ascenso y descenso, una medida que ya quedó plasmada en el reglamento oficial y que ha generado malestar en varios clubes que mantenían vivas sus aspiraciones de llegar a la Liga MX por méritos deportivos.
En cuanto a las bajas, el Atlante es sin duda la más llamativa. Los Potros de Hierro, uno de los equipos más laureados de la división, abandonan la Liga de Expansión pero por la mejor razón posible: su incorporación a la Liga MX. El otro club que deja la competencia es el Irapuato, aunque en circunstancias muy distintas. El equipo quedó atrapado en una disputa legal marcada por adeudos económicos e incumplimiento contractual con su empresa operadora, lo que llevó a la Asociación Civil propietaria del club a negarle el uso del Estadio Sergio León Chávez.
Para compensar las salidas, tres nuevos equipos se suman al torneo, elevando el número de participantes a 16 clubes.
Cruz Azul Hidalgo es la apuesta de La Máquina para el desarrollo de sus jóvenes talentos. Con sede en Ciudad Cooperativa, la franquicia celeste regresa a la segunda división como plataforma de fogueo para su cantera.
Los Alacranes de Durango llegan tras terminar como subcampeones de la Liga Premier, beneficiándose además de que Deportiva Venados no cumplió los requisitos necesarios para ocupar ese lugar. Su estadio será el Francisco Zarco.
Finalmente, los Piratas FC regresan al mapa del fútbol mexicano. El club veracruzano, que adquirió la franquicia del Celaya, jugará sus partidos como local en el renovado Estadio Luis Pirata Fuente.
Fuente original: Fox Sports MX