
La Liga MX Femenil vive un momento de transformación histórica. Con un nuevo formato competitivo en el horizonte y el Apertura 2026 a punto de arrancar, el campeonato mexicano femenil muestra señales claras de crecimiento, y los nombres de grandes figuras no han tardado en aparecer en los registros de fichajes.
El movimiento más llamativo del mercado lo protagoniza Priscila Chinchilla, mediocampista costarricense que llega al Pumas procedente del Atlético de Madrid. Aunque la jugadora ya tiene experiencia en el fútbol mexicano tras su paso por Pachuca, su regreso desde las Colchoneras la convierte en una de las incorporaciones más atractivas de esta pretemporada.
Con un impacto comparable, Rocío Gálvez se une a las Bravas de Juárez. La defensora española, campeona del mundo con la Selección de España, aterriza en la Liga MX Femenil procedente del Real Madrid, aportando un nivel de experiencia internacional difícil de igualar en el torneo.
Desde tierras más lejanas llega Heidi Ruth, futbolista de origen estadounidense que deja la liga turca para sumarse a Cruz Azul. La cementera apuesta fuerte por su incorporación como parte del proyecto de crecimiento que la institución busca consolidar en el fútbol femenil.
En el plano doméstico, Chivas se llevó uno de los golpes más importantes del mercado nacional al asegurar los servicios de Natalia Mauleón. La mexicana, quien debutó en el torneo con tan solo 15 años y acumula casi una década de experiencia en la Liga MX Femenil, llega desde Pachuca para darle peso al plantel rojiblanco.
Cerrando el capítulo de movimientos destacados, Michelle González abandona el Pumas para unirse a Pachuca. La mediocampista, formada en la NCAA de los Estados Unidos, busca dar un salto de calidad en uno de los clubes más competitivos de los últimos años en el torneo femenil.
Fuente original: Fox Sports MX