
El técnico del Rangers, Derek McInnes, ha abierto la puerta a incorporaciones de última hora antes del arranque de temporada, asegurando que el club podría cerrar al menos un fichaje en las próximas 48 horas. "Me gustaría mucho que así fuera, porque creo que en una o dos posiciones del campo todavía nos falta algo", declaró el entrenador escocés.
McInnes detalló que las posibles llegadas tendrían distinta naturaleza: "Uno sería en propiedad y otro podría ser cedido, aunque preferimos que los dos sean traspasos definitivos". El técnico lamentó la escasez de ocasiones generadas en el último amistoso de pretemporada, un empate sin goles ante el West Ham United, y señaló que el equipo necesita jugadores con capacidad para desequilibrar en el uno contra uno y actuar desde ambas bandas. "Buscamos más creatividad para servir a los delanteros", añadió.
Respecto al ataque, McInnes confía en Nadiri, Chermiti, Shankland y Miovski como rematadores, aunque reconoció que "quizás solo Chermiti es capaz de crear una oportunidad por sí mismo", mientras que Ryan, Lawrence y Bojan dependen en mayor medida del trabajo colectivo.
En el plano defensivo, el entrenador admitió estar "un poco justo en cuanto a números" con cuatro partidos en doce días, agravado por la pequeña lesión de Ross McCrorie en la rodilla que le impidió participar en el último encuentro.
Por último, McInnes abordó la situación de Nico Raskin, cuya posible salida motivó que el club reforzara el centro del campo con tres mediocampistas este verano. "Sabíamos que podía haber interés en él tras el Mundial, así que nos anticipamos. Pero si no llega ninguna oferta, tenemos un jugador más de calidad", concluyó.
Fuente original: BBC Sport Football