El Mundial de fútbol absorbió toda la atención del planeta, pero el mercado de fichajes siguió su propio ritmo sin descanso. Mientras España celebraba su segunda estrella mundialista, las grandes ligas europeas movían millones a una velocidad vertiginosa.
La Premier League vuelve a liderar el despilfarro global. Los veinte clubes ingleses ya han invertido 1.570 millones de euros antes de que llegue agosto, una cifra que supera a la suma total del gasto de la Serie A (589,4M), la Bundesliga (434,6M), LaLiga (307,1M) y la Ligue 1 (247,9M) juntas. Solo tres clubes —Sunderland, Nottingham Forest y Crystal Palace— no han tocado su presupuesto.
En Inglaterra, varios equipos han pulverizado sus propios récords de transferencia. El Chelsea pagó 137 millones por Morgan Rogers, mientras que el Manchester City desembolsó 135 millones por Elliot Anderson. Ambos jugadores han destronado a Jack Grealish como el futbolista británico más caro de la historia. El Tottenham de Roberto De Zerbi encabeza el gasto esta temporada con 267 millones invertidos en Tonali, Mateus Fernandes y Van Hecke, con Xabi Alonso dirigiendo al Chelsea como principal perseguidor con 257 millones en fichajes.
El PSG, paradójicamente, ha optado por generar ingresos en lugar de gastar, recaudando 78 millones con las ventas de Gonçalo Ramos al Milan y Kamara al Lyon. Su vecino el Paris FC, propiedad del grupo Arnault-Red Bull, sí ha sido activo con 65,5 millones invertidos.
El Aston Villa de Unai Emery protagoniza uno de los negocios del verano: compraron a Morgan Rogers por 14 millones en 2024 y lo han vendido por 137, generando un superávit total de 121 millones entre todas sus operaciones.
En la Bundesliga, el Bayern Múnich recupera su hegemonía con 103 millones gastados, mientras que en la Serie A el Milan domina tras hacerse con Gonçalo Ramos y asegurar la continuidad de Modric. La Fiorentina sorprende con una inversión de 90 millones en seis refuerzos.
Fuente original: Marca Fútbol