Los clubes de la Premier League batieron un récord histórico al desembolsar 3.000 millones de libras en el mercado de verano de 2025, coronado con el bombazo del Liverpool que pagó 125 millones por el delantero del Newcastle Alexander Isak. Un verano frenético que dejó notas muy dispares entre los grandes protagonistas del mercado.
Aston Villa fue el gran ganador de la ventana. Los de Birmingham sumaron a Gomes procedente del Wolverhampton por unos 35 millones de libras, un mediocampista brasileño que encaja perfectamente en el sistema de Unai Emery. Además, se adelantaron al Newcastle para hacerse con el joven suizo Manzambi por algo más de 50 millones, un talento atacante de 20 años que brilló en el Friburgo, curiosamente finalista de la Europa League que perdió ante los propios Villa. Como guinda, vendieron a Rogers al Chelsea por 117 millones, un auténtico golpe de efecto que les permite respirar financieramente bajo su acuerdo de liquidación con la UEFA.
Chelsea, por su parte, recibe un aprobado raspado. Los blues pagaron un récord para jugadores británicos por Rogers, superando en apenas un millón la cifra que el Manchester City desembolsó semanas antes por Elliot Anderson. A sus 23 años y con 25 goles y asistencias la pasada temporada, el talento es indiscutible, pero el riesgo que entraña esa inversión es enorme.
El Manchester United aprovechó el mercado con criterio. Fichó a Youri Tielemans por 35 millones gracias a una cláusula de rescisión, una ganga para un centrocampista de su nivel aunque con 29 años no sea una apuesta de futuro. También se reforzó con Andrey Santos, cedido por el Chelsea, como alternativa más económica al inflado mercado de mediocampistas.
En cuanto a Mason Greenwood, su etapa en el Marsella terminó entre polémicas. Pese a registrar 37 goles y 12 asistencias en dos temporadas en la Ligue 1, el delantero volvió a salir bajo un nubarrón extradeportivo, esta vez rumbo al Fenerbahçe.
Fuente original: ESPN Soccer