El director deportivo del Nápoles, Giovanni Manna, lanzó un mensaje contundente sobre el futuro de Kevin De Bruyne en el club italiano. El directivo dejó muy claro que el centrocampista belga no tiene ninguna potestad para decidir su continuidad, ya que sigue vinculado contractualmente con la entidad napolitana.
"De Bruyne no tiene que tomar ninguna decisión. Se unió al proyecto el año pasado y firmó por dos temporadas más una opcional. Cuando los jugadores firman, es el club quien decide qué se hace con ellos", afirmó Manna en rueda de prensa, sin dejar lugar a interpretaciones.
El directivo también aclaró que el técnico del equipo aún no ha mantenido conversaciones con De Bruyne, como ocurre con el resto de la plantilla antes del inicio de la pretemporada, y que el belga simplemente se pondrá a disposición cuando se incorpore al grupo.
Manna admitió que la primera temporada del exjugador del Manchester City en Nápoles estuvo lejos de lo esperado, condicionada por los problemas físicos. "Ha sido un año complicado y su fichaje representó una inversión importante en lo económico y en lo que a imagen se refiere. Rindió por debajo de su potencial, pero es un chico inteligente y un campeón", señaló.
Sin embargo, el director deportivo no ocultó su malestar por las recientes declaraciones del jugador. A final de temporada, De Bruyne, de 34 años, reconoció públicamente que le alegraba la salida de Antonio Conte como entrenador, con quien mantuvo discrepancias sobre su posición en el campo. "Personalmente no me gustaron sus palabras, ya hablaremos de eso. Pero no hay ningún problema", subrayó Manna.
La conclusión del directivo fue tajante: De Bruyne pertenece al proyecto del Nápoles y así seguirá siendo, independientemente de lo que opine el propio futbolista.
Fuente original: Marca Fútbol