Dani Olmo no está dispuesto a pasar página. El centrocampista del Barcelona ha rechazado públicamente las disculpas del ayudante de campo de Argentina, Roberto Ayala, después del tenso incidente que se produjo tras la victoria de España en la final del Mundial celebrada el pasado 19 de julio.
Las cámaras de televisión captaron el momento en que Ayala empujó con fuerza a Olmo agarrándole del cuello. El argentino pidió disculpas el miércoles, aunque intentó justificarse alegando que su reacción fue una respuesta a algo que el jugador español le dijo.
Olmo no ha aceptado esa versión. En declaraciones publicadas este fin de semana en el Diari de Terrassa, el internacional español fue contundente: "Alguien que dice que lo siente pero justifica un golpe diciendo que fue una reacción a un comentario, seguramente no lo siente porque está mintiendo. Yo no le dije nada, así que no necesita pedirme perdón."
El jugador también reflexionó sobre el ejemplo que los futbolistas proyectan en las generaciones más jóvenes: "Cuando mis hijos, mi familia y todos esos aficionados vean el partido, quiero que estén orgullosos de cómo competimos, de cómo ganamos y, sobre todo, de nuestro comportamiento. Los jugadores somos un ejemplo para los niños y eso conlleva una enorme responsabilidad."
Por su parte, Ayala matizó en una entrevista con Valencia Capital Radio que lo ocurrido fue "más un empujón que un puñetazo", aunque reconoció que actuó movido por algún comentario del jugador y prometió disculparse en persona si tiene ocasión de verle.
El incidente forma parte de un contexto más amplio de tensión en el vestuario al final del partido, donde varios jugadores y miembros del cuerpo técnico argentino, entre ellos Leandro Paredes, protagonizaron enfrentamientos físicos con jugadores españoles. La FIFA ya ha abierto una investigación disciplinaria por los hechos.
Con este Mundial, Olmo completa un palmarés histórico con la selección española: campeón del mundo, de Europa y de la Nations League.
Fuente original: ESPN Soccer