El Atlético de Madrid cerró una semana de trabajo intensísima en El Cerro con un partido interno este sábado por la mañana. Tras ocho sesiones de entrenamiento entre el lunes y el viernes —con dobles jornadas los tres últimos días—, Diego Pablo Simeone aprovechó el encuentro para seguir perfilando su once titular de cara a la temporada.
El Cholo dividió a sus jugadores en dos grupos. Oblak y Esquivel ocuparon los palos, mientras que uno de los equipos alineó a Boñar, Le Normand, Hancko y Ruggeri en defensa; Hjulmand, Barrios y Castillo en el centro del campo; y Arnau Ortiz, Sergio Esteban y Lookman en ataque. El otro conjunto contó con Hueso, Domínguez, Giménez, Dani Martínez, Cardoso, Koke, Mendoza, Rayane, Cubo y Carlos Martín. A lo largo del partido también se incorporaron Julio Díaz, Morcillo, Iker Luque y Puric.
El ejercicio sirvió para confirmar algunas conclusiones claras. La línea defensiva que el técnico argentino lleva trabajando durante toda la pretemporada ganó solidez, y jugadores como Hjulmand, Barrios, Arnau Ortiz y Lookman se consolidan como inamovibles en el esquema rojiblanco a día de hoy.
La gran incógnita sigue siendo el centro del campo. Aunque Koke apunta a ser el tercer centrocampista, Simeone también experimentó con una medular en la que el capitán compartía protagonismo con Cardoso y Mendoza, dos jugadores que aspiran a hacerse con los puestos de pivote e interior respectivamente.
En la línea ofensiva, el tercer hombre del tridente también está por definir. Cubo, Carlos Martín y Sergio Esteban pelean por ese lugar, aunque la ecuación podría cambiar radicalmente a partir de la próxima semana cuando Kang-in Lee se incorpore al grupo y comience a reivindicar su posición en el esquema del Cholo.
Fuente original: Marca Fútbol