
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha exigido públicamente a TNT Sports que emita en abierto la final de la Champions League del próximo sábado entre Arsenal y Paris Saint-Germain, rompiendo así con una tradición de más de tres décadas.
En una carta dirigida a los ejecutivos de la cadena, Starmer les instó con firmeza a "reconsiderar" su decisión de reservar el partido exclusivamente para sus abonados. Desde que la Champions League adoptó su formato actual en 1992, todas las finales habían sido accesibles de forma gratuita para los aficionados en el Reino Unido. Esta sería la primera excepción en 34 años.
El propio Starmer, declarado hincha del Arsenal, subrayó que su petición va más allá del interés personal: "Quiero que todos los aficionados, de todos los equipos, puedan reunirse en salones y pubs de cada rincón del país para ver a los mejores jugadores de Europa. La gente trabajadora no debería tener que preocuparse por pagar una suscripción para ver un partido de esta magnitud".
La situación afecta también a las otras dos finales europeas. Los aficionados que quisieron ver al Aston Villa en la final de la Europa League la semana pasada necesitaron suscripción, y lo mismo ocurrirá con la final de la Conference League entre Crystal Palace y Rayo Vallecano este miércoles.
En respuesta, TNT Sports defendió su postura señalando que las tres finales de la UEFA están disponibles desde tan solo 4,99 libras al mes, precio que incluye además acceso a todo el contenido de HBO Max. La cadena calificó esta oferta como "un valor excepcional" para los aficionados y destacó el mérito de que tres clubes de la Premier League hayan alcanzado las respectivas finales europeas esta temporada.
Fuente original: BBC Sport Football