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Yan Diomande, de vídeo casero en YouTube a crack del Bernabéu: la historia que nadie imaginaba

Tres días bastaron para que Yan Diomande pasara del anonimato total a debutar en el Santiago Bernabéu. El joven marfileño de 18 años, llegado lesionado en enero de 2025 al filial del Leganés, protagonizó uno de los cuentos más sorprendentes de la última temporada en La Liga.

Todo comenzó con un vídeo casero de YouTube. Jeff Luhnow, propietario del Leganés, se lo enseñó a Borja Jiménez cuando Diomande tenía apenas 16 años y jugaba en una escuela del club en Estados Unidos. "Me dijo que teníamos al nuevo Messi. Me quedé impresionado", reconoció el técnico en el podcast de Offsiders.

Sin embargo, el momento decisivo llegó en un amistoso en el estadio de Butarque, la semana antes del partido ante el Real Madrid. Borja Jiménez vio en acción a Diomande por primera vez y lo que presenció le dejó sin palabras: regates en cadena, cambios de ritmo, un cañonazo a la escuadra... Tanto brilló que el propio entrenador ordenó retirarlo para evitar que algún rival le hiciera daño. "Sácalo y que mañana entrene con nosotros", fue su instrucción.

Al día siguiente, antes incluso de hablar de fútbol, Jiménez le explicó al joven cómo comportarse en un vestuario profesional: llegar el primero, respetar a los veteranos, ser el último en irse. Diomande lo entendió a la perfección. Al término de aquel entrenamiento, el veterano Dani Raba se acercó al técnico con un veredicto escueto pero elocuente: "Es bueno este chico".

Tras solo tres entrenamientos, Diomande entró en la convocatoria para el Bernabéu. Saltó al campo en el minuto 80 y su primera acción fue un cambio de ritmo a Valverde que derivó en un posible penalti no señalado sobre Asencio. Sin rastro de intimidación en uno de los estadios más imponentes del mundo.

Jiménez lamenta que su llegada fuera tardía: "Si hubiera venido en enero, habríamos jugado Conference en vez de descender". Aun así, fue determinante en el tramo final. Cuando el Leganés lo tasó en 20 millones, algún club extranjero protestó por el precio. La respuesta del técnico fue profética: "En uno o dos años valdrá el doble o el triple". El RB Leipzig pagó esos 20 millones. Hoy, su valor se ha multiplicado por cinco o seis.

Fuente original: Marca Fútbol