La selección francesa cierra un capítulo tras su eliminación en semifinales del Mundial ante España. Didier Deschamps, quien ya había comunicado su marcha a la Federación con antelación, dejó un equipo marcado por tensiones internas que se mantuvieron ocultas durante el torneo. Ahora, el relevo tiene nombre propio: Zinedine Zidane.
El exentrenador del Real Madrid no ha sido un mero espectador en este Mundial. Estuvo presente en todos los partidos de Les Bleus, observando con atención cada detalle del equipo y perfilando en su mente el proyecto que quiere construir. Su llegada al banquillo francés parece inminente, y lo único que le resta es cerrar los últimos flecos de su cuerpo técnico.
Su guardia de confianza ya está definida. David Bettoni, amigo íntimo y colaborador desde sus tiempos de formación en el Cannes, repetirá junto a él. Hamidou Msaidie, segundo ayudante, también conoce bien Valdebebas, al igual que el preparador físico Gregory Dupont, quien llegó al Madrid para sustituir a Antonio Pintus durante la segunda etapa de Zidane en el club blanco y que también trabajó con Deschamps en el Mundial de 2018.
El interrogante pendiente es el preparador de porteros. Según L'Équipe, Zidane baraja el nombre de Fabien Barthez, compañero suyo en la Francia campeona del mundo de 1998. El inconveniente es que el exguardameta no cuenta con la titulación requerida, por lo que empezaría como ayudante mientras obtiene su diploma oficial.
El diario francés también apunta a Bernard Diomède, exinternacional de 52 años que obtuvo su título de entrenador (BEPF) en 2014-2015 junto al propio Zidane y que tiene amplio conocimiento de las categorías inferiores francesas, habiendo dirigido desde la sub-17 hasta la sub-20. Por último, Stéphane Planque, con quien Zizou compartió vestuario en el Burdeos, asumiría las labores de análisis, observación y seguimiento de rivales.
Fuente original: Marca Fútbol