El secreto peor guardado del fútbol internacional ya es oficial: Zinedine Zidane es el nuevo seleccionador de Francia. A sus 54 años, el histórico exjugador galo asume el cargo que dejó Didier Deschamps tras una década al frente de Les Bleus, con la misión de devolver la gloria al combinado tricolor después de su decepcionante cuarto puesto en el Mundial 2026.
Zidane llega avalado por un palmarés de ensueño como entrenador. Durante sus dos etapas en el Real Madrid, conquistó tres Champions League consecutivas entre 2016 y 2018, un hito sin precedentes en el formato moderno de la competición, además de dos títulos de LaLiga. Su primera llegada al banquillo del Bernabéu fue en enero de 2016, sustituyendo a un Rafa Benítez que atravesaba una etapa turbulenta. Desde ese momento, transformó al equipo de forma inmediata. En su segunda etapa, aunque sin los mismos brillos europeos, añadió otra liga en 2019-20 en plena pandemia de COVID-19.
Sin embargo, en mayo de 2021 optó por marcharse de nuevo con un año de contrato por delante, alegando falta de apoyo interno en el club. Desde entonces, el técnico nacido en Marsella se mantuvo deliberadamente alejado del fútbol de élite durante cinco años, generando una enorme expectación sobre su próximo destino.
Ahora, el reto es trasladar su filosofía al contexto de una selección nacional. Quienes le conocen aseguran que su gestión humana y su capacidad para motivar a las grandes estrellas serán claves. Jugadores como Kylian Mbappé o Michael Olise crecieron idolatrándole, lo que facilita su autoridad en el vestuario desde el primer día.
El calendario inmediato contempla los partidos de la UEFA Nations League en septiembre, como preparación para la campaña de clasificación para la Eurocopa 2028. Francia no puede permitirse más tropiezos, y Zidane llega con la presión y el prestigio necesarios para devolver a Les Bleus al podio del fútbol mundial.
Fuente original: ESPN Soccer